Octubre 2004
Entrevista realizada por Reaghan Tarbell (Mohawk),
Centro de Cine y Video, MNIA
The Land Has Eyes (La Tierra
Tiene Ojos)
RT:
Gracias Vili por acompañarnos hoy y darnos esta entrevista.
Por favor cuéntanos quién eres y de dónde
vienes.
VH: Bueno, gracias Reaghan, y gracias por esta oportunidad
de hablar de mi trabajo. Mi nombre es Vilsoni Hereniko y soy de
la Isla de Rotuma, que es parte de Fiji, aunque vivo en Honolulú,
en Hawaii.
De hecho soy profesor de literatura del Pacífico en la
Universidad de Hawaii, ese es mi trabajo. Fuí dramaturgo
por más de veinte años, escribiendo y dirigiendo
para el teatro, de manera que hacer cine para mi fue un paso natural.
Pero es un interés secundario para mi, o sea que no he
hecho muchos films. Este es tan solo el tercero. Hice un documental
en el '89 y después un corto en el '95. Este último
es un largometraje, y lo terminé
este año,
en el 2004.
RT: Yo leí que The Land Has Eyes es una
especie de autobiografía, que tiene que ver con tu experiencia
creciendo en Rotuma. ¿Podrías contarnos que escenas
exactamente en la película son autobiográficas?
VH: Claro. Cuando yo empecé a pensar en hacer un
largometraje, cuando empecé a pensar en escribir una historia
para la pantalla, le mostré el guión que estaba
escribiendo a un amigo que es un director de la India muy conocido,
Buddhadeb Dasgupta. La acción en el guión sucedía
en Hawaii, donde llevaba yo viviendo diez años. Entonces
él me dijo, "Vili, tu primer película tiene
que ser sobre tu niñez en la isla." Y yo le dije "No,
yo no quiero hacer eso!" Y el dijo "¿Porque no?"
" Pues porque yo me escapé de allá." Lo
cual no es exactamente cierto, pero
yo estaba muy contento
cuando me fuí de dejar atrás la isla y ver el resto
del mundo. Pero Buddhadeb insistió en que debería
volver a esa época en mi vida, de cuando era niño
hasta los dieciséis años, y explotar esa experiencia
y el contexto cultural en que vivía. Así que finalmente
cedí y dije, bueno, voy a tratar de escribir una historia
basada en mi niñez.
Cuando empecé caí en cuenta que una de las cosas
importantes de ese período en mi vida que yo no había
querido enfrentar era la muerte de mi padre, que ocurrió
cuando yo tenía catorce años. Y como él era
un gran narrador, y siempre me había insistido que estudiara,cuando
murió yo estaba muy asustado, y eso me llevó a escaparme
de la casa. Yo era el menor de once hermanos, y cuando me encontraron
ya habían enterrado a mi papá, porque en la isla
no había refrigeración y a la gente había
que enterrarla apenas se moría. Así que para ellos
yo fuí un niño miedoso que no había querido
ver a su padre muerto, pero yo sé que en el fondo lo hice
porque quería tener una imagen viva de mi padre, no quería
acordarme de él como un cadáver. Tenía una
razón muy válida para hacer lo que hice, pero nunca
se lo dije a nadie. Hasta el día de hoy mi familia habla
de ese incidente yde lo terrible que fuí yo de hacerle
eso a mi padre.
Así que yo quería hacer las paces con ese episodio
y el porqué me escapé de la casa y el impacto emocional
que tuvo en mí la muerte de mi padre. Entonces en el film
hay una escena crucial en la que la niña se escapa de la
casa cuando escucha que su padre ha muerto en el hospital. Esa
escena viene de mi vida. Es una de muchas.
RT: Gracias por compartir esa experiencia con nosotros.
Según entiendo el apoyo que te dió la gente de Rotuma
cuando decidiste hacer tu película allá fue tremendo.
También leí que la gente que actúa en la
película nunca antes había actuado. Me imagino que
debiste sentir mucha presión trayendo este medio del cine
a la isla. ¿Podrías hablar un poco sobreeso?
VH: Seguro. Todos los actores que aparecen en la película,
menos dos, eran de Rotuma y nunca habían actuado. La mayoría
no habían ido nunca a una sala de cine, así que
filmar una película en la isla fué en verdad una
novedad. De hecho cuando llegamos la gente pensó que veníamos
de Hollywood, y durante una recepción que nos hicieron
cantaron canciones e hicieron unos bailes que ellos habían
preparado en donde hablaban de nosotros que veníamos de
Hollywood a hacer una película, te puedes imaginar. Y ahí
dije ahora sí estamos en un lío, ¡deben pensar
que venimos llenos de dinero! Si supieran que habíamos
tenido que usar nuestras tarjetas de crédito hasta el máximo,
y sacado una segunda hipoteca para poder hacer esta película,
y estábamos todos preocupadísimos de como le íbamos
a hacer. O sea que sí, era algo nuevo en la isla. Los actores
no tenían casi experiencia y yo tampoco. Era mi primer
largometraje, pero nos movía la pasión y la locura
de pensar que podíamos hacer lo que quisiéramos.
Mi esposa y yo éramos los productores y creíamos
que contar historias era algo muy importante, y que era importante
que en el cine los indígenas se identificaran con lo que
veían en la pantalla. Ya que nadie puede representarlos
más fielmente que ellos mismos. Como tú bien sabes
a lo largo de los años han habido muchas gentes que han
sido representados por extranjeros, lo cual puede ser bueno, pero
solo hasta cierto punto. Si los indígenas mismos no representan
sus historias, desde adentro, nunca sabremos ese otro lado de
la historia y de la realidad.
De verdad fué un reto, y debo decir que inclusive ahora
que está ya terminada la película me impresiona
todavía que la gente pueda verla en la pantalla grande
Tal vez tiene que ver con los ancestros de Rotuma, y con el hecho
de que nuestro objetivo con este proyecto no era hacer dinero,
sino contar una historia auténtica con integridad, y de
alguna manera logramos terminarlo.


Presentación en Rotuma
RT:
Este film se mostró en Sundance, y en otros festivales
prestigiosos en Rotterdam, Montreal, Hawaii, Australia. La has
presentado en Fiji, en Rotuma?
VH: Sí, nosotros estábamos decididos a volver
con la película y mostrársela a la gente de Rotuma.
Cuando terminamos de rodar yo dije, no vuelvo a Rotuma hasta que
la acabe. Porque si hubiera vuelto antes la gente no hubiera hecho
sino preguntarme dónde estaba la película que había
venido a filmar, y a mi me hubiera dado demasiada verguenza tener
que decirles que no la había terminado.
Entonces ¿cuando fuimos? Este año (2004), a finales
de junio. Estuvimos ocho días en la isla y mostramos la
película ocho veces, por toda la isla. Practicamente todo
el que podía caminar vino a verla. Colgábamos una
sábana blanca y andábamos con un proyeccionista
muy bueno de la Universidad del Pacífico del Sur, en Suva,
y el sistema de sonido era excelente.
En la primera presentación no se podía oír
nada porque la gente estaba gritándole a la pantalla, gritándole
a los actores- porque algunos de ellos estaban entre el público-
"Sal de la pantalla feo, que no vinimos a verte a ti!"
Bromeando, claro. Y creo que estaban muy impactados de verse ahí,
con gente que conocían
porque el cine era para ellos
algode blancos, de Hollywood, donde salían estrellas de
cine. Fué una experiencia muy interactiva, porque la gente
iba hablando, comentando sobre lo que iban viendo. Ellos conocen
la vida en la isla, y saben como eran las cosas en la época
en que ocurre la historia. Así que estábamos muy
contentos de haber podido llevar el film y mostrarlo por toda
la isla.
También fuimos a la Secundaria de Rotuma. Ahí habíamos
filmado unas escenas. Un viernes por la tarde el rector cerró
la escuela y los 300 estudiantes se sentaron en el piso. Nosotros
montamos nuestra sábana y proyectamos la película.
La protagonista venía de esta escuela, así que te
puedes imaginar lo entusiasmados que estaban los chicos de pensar
que alguno de ellos podía llegar a estar ahí en
la pantalla, e ir a Sundance donde se estrenó la película.
El gobierno de Fiji pagó por la gira y fué una experiencia
increíble, muy conmovedora, tanto para nosotros como para
la gente de Rotuma, el saber que aunque son una islita pequeñita
tienen su propio largometraje que ahora se está viendo
por todo el mundo.
RT: Y su propio cineasta indígena. Pueden decir
"Vilsoni, él es de Rotuma." (Ríe)
VH: Exacto, fue tremenda experiencia.
RT: Suena como que fue increíble. ¿Estabas
muy nervioso?
VH: Bueno, pues creo que sí. Porque la gente de
Rotuma, en verdad, son los críticos mas exigentes. Porque
ellos conocen la vida que están viendo en la pantalla mejor
que nadie, ellos la viven. También hablan el idioma, la
película es en la lengua de Rotuma, aunque está
subtitulada en inglés. Tuvimos que conseguir actores que
hablaran el idioma, y afortunadamente conseguimos gente de allá.
Así que todo estaba bien dicho, los actores conocían
bien la lengua nativa, o sea que por ahí no nos podían
criticar. Pero encontraban cositas de donde agarrarse. Tu sabes
que en el cine de vez en cuando hay que hacer trampa, las locaciones
por ejemplo no corresponden siempre a lo que son en la vida real.
Y a la gente le gusta decir 'Ah, eso no es donde se supone que
ocurre, eso lo filmaron en tal isla'.


Contando Historias del Pacífico
RT:
Claro, la mirada de los de ahí. Me gustaría
preguntarte acerca de algo que has mencionado antes. Leí
una cita tuya en la que decías que las historias tienen
el poder de cambiar la vida de la gente. ¿Cómo crees
tú que ha cambiado esta película la vida de la gente
de Rotuma, la de otros isleños del Pacífico, y la
tuya, como ha transformado esta película tu vida?
VH: Sí, creo que al principio de nuestra conversación
mencioné que cuando yo estaba creciendo mi padre era narrador
de cuentos. Por las noches le gustaba reunir a los niños
bajo la luz de la luna y contarnos historias, los llamados mitos
y leyendas de la isla. También me regalaron de chiquito
un libro de mitos griegos, que fué una influencia muy grande
para mí. Yo crecí en la fé cristiana y leí
la Biblia de principio a fín, y la Biblia está llena
de historias maravillosas. Así que cuando estaba creciendo
en la isla, que me parecía un lugar sofocante y claustrofóbico,
la narrativa me permitió ir mas allá, rebasar las
limitaciones del espacio físico y viajar. Fué muy
importante para mí.
Ahora cuando voy a Rotuma veo a mis amigos del colegio que se
han quedado en la isla, y me pregunto cual habrá sido la
diferencia entre ellos y yo, siendo que yo vengo de una familia
muy pobre. Me pregunto cual será la razón por la
cual yo me pude realizar como profesor universitario aquí
en los Estados Unidos, y pude hacer esa película, y creo
que tiene que ver con el poder de esas historias que conocí
de niño. En una historia generalmente hay un héroe,
claro, que sale a conquistar algo, o para regresar con algo
ytiene que pasar por una serie de pruebas. Y muchas veces el héroe
triunfa, entonces a mí me gustaba imaginarme a mí
mismo victorioso como el héroe. No hay duda que la narrativa
me ha transformado.
Yo creo que para los niños de la escuela en Rotuma
nada más ver esta película en su idioma y ver aparecer
a gente que ellos conocen, y como tu has dicho, tal vez el verme
a mí, uno de ellos que ha salido de la isla y ha hecho
este film, puede ser algo que los cambie. Yo me imagino que si
hubiera visto una película así cuando era chiquito,
hecha por alguien de Rotuma, en nuestro idioma- uf! Que impacto
hubiera tenido! Me hubiera hecho caer en cuenta que.. yo también
podía ser director de cine, si esta pudo hacerlo esta persona
¿porqué no voy a poder yo?
Pues yo no le he preguntado a nadie directamente si la película
le cambió la vida. Pero creo que puedo ponerme en la posición
de los niños de Rotuma o del Pacífico y estoy seguro
de que el ver esta película, estas imágenes de ellos
mismos, esta historia con la que ellos se pueden verdaderamente
identificar, a través de un medio que hasta ahora ha sido
dominado por la gente blanca, es algo que les abre el horizonte
y el concepto de lo que pueden lograr. Esa es la única
respuesta que te puedo dar.
RT: Si estuvieras frente a un grupo de jóvenes
del Pacífico interesados en hacer cine, ¿que les
dirías, sabiendo todo lo que has aprendido?
VH: Supongo que les diría que buscaran bien adentro
de sí y se preguntaran que es lo que Dios, o el poder más
alto, les ha dado. Y si es el poder contar historias, o el deseo
de contar historias a través del cine y de llegarle a mucha
gente, pues que se lancen. Implica un gran sacrificio en términos
de tiempo y de dinero. Requiere muchas horas de lectura a solas,
muchas horas escribiendo, aprendiendo. Pero si ese es tu don,
mas vale que te asegures de que ese don florezca.
En mi caso, esa forma de ver las cosas me ha permitido seguir
adelante en los momentos en que veo todo negro. Por ejemplo cuando
no podía imaginarme cómo íbamos a terminar
el proyecto por falta de dinero. Pero el creer que cada uno de
nosotros tiene un llamado especial, y habiéndolo encontrado
tratar de realizarlo, es como echarle gasolina al motor. Y te
puede llevar lejos, ojalá hasta que alcances tu destino.
RT: Otra cita tuya es esta: "El cine es el medio
narrativo más poderoso que hay, un medio que históricamente
no ha estado al alcance de los nativos de las islas del Pacífico".
Cuéntame un poco de cuales son los obstáculos que
has encontrado. Ahora parece muy fácil, la gente puede
decir "Si Vilsoni Hereniko pudo hacer un largometraje yo
también puedo" ¿Pero han sido solamente obstáculos
financieros, o hubo otros? ¿Y cómo hiciste para
superarlos?
VH: Bueno, yo creo que un obstáculo grande es la
falta de ejemplos, que no haya habido pioneros antes que nosotros
en el campo del cine. Hay muy pocas películas realizadas
por isleños del Pacífico, podrían contarse
con los dedos de una mano. Y definitivamente no se había
hecha ninguna en mi isla, nunca se había hecho un largometraje
en Fiji. Nadie deSamoa ni de Tonga ha escrito, dirigido y co-producido
un largometraje. Hay muy pocos ejemplos, entonces uno empieza
a pensar "¿cómo se me ocurre pensar o imaginar
que puedo hacer lo imposible, si nunca nadie ha logrado abrir
camino en esta dirección?" Ese es el mayor obstáculo.
Es mental. Y creo que es algo que inhibe a muchos indígenas,
el pensar que no se puede hacer.
Otro obstáculo grande, como tú lo has dicho, es
el dinero. Nosotros no tenemos mucho dinero, ni el respaldo de
un estudio
claro, la falta de recursos es un problema grande.
También se necesitan individuos que sepan escribir guiones,
que sean capaces de contar bien una historia que pertenece a una
cultura que nadie conoce, pero que al mismo tiempo sea accesible
a alguien de Rusia, o de Rotterdam o de Australia.
¿Y cómo lograr eso? No es fácil. Se necesita
aprender el arte de escribir un guión. Se necesita alguien
que sepa dirigir. Yo afortunadamente llevaba muchos años
dirigiendo teatro, así que al pasar al cine tenía
ya mucha experiencia. Me sirvió mucho, aunque hay cierta
diferencia entre el cine y el teatro.
Pero sí, la simple falta de conocimiento, el no saber
cómo hacer las cosas también es un obstáculo;
y después hay que saber como juntar un grupo grande y trabajar
en equipo. El cine es un arte que requiere colaboración.
Hay editores, diseñadores, asistentes de producción.
A mí siempre me impresiona ver al final de una película,
así sea un corto, la cantidad de gente que se necesita.
Cada una de estas destrezas es muy importante. En parte por eso
los indígenas están hasta ahora solo empezando a
meterse en este terreno tan difícil.
RT: ¿Te sorprende el éxito que ha tenido
el film, y la cantidad de elogios que has recibido?
VH: Pues sí y no. Me sorprende que la historia
tenga tanta resonancia en gente de otras culturas, gente que nunca
ha estado en Rotuma. Ahora mismo hay un grupo de personas que
nunca ha estado en la isla viendo el film, y yo estoy seguro de
que van a salir del teatro profundamente afectados por la historia.
Eso siempre me sorprende, pero al mismo tiempo estoy de acuerdo
con Maya Angelou que dice "Somos más parecidos que
distintos". Creo que esta historia es testimonio de esa verdad-los
seres humanos tenemos mucho en común, miedos y sueños
y esperanzas similares. Tenemos parientes que amamos y otros que
odiamos, gente con la que nos llevamos bien y gente con la que
no nos entendemos, pero aún así me sorprende que
llevemos la película a Rusia y una audiencia rusa pueda
llegar a llorar viéndola.
Pero no me sorprende porque sé cuanto le trabajé.
Le entregué todo lo que sabía en términos
de narrativa, mi apreciación de la naturaleza humana, y
mi convicción de que una historia puede cruzar muchas fronteras
Los medios visuales pueden llegarle a tanta gente
el cine
parece ser un medio muy global, muy accesible a la gente.
RT:
Yo creo que esos son los films más exitosos, los que están
motivados por la pasión.
VH: También es una historia muy personal. Yo creo
que a la gente le encanta cuando les llegas al corazón
y no a la cabeza. Y la película trata de hacer ambas cosas.
Te da muchas cosas en que pensar y al mismo tiempo te mueve emocionalmente,
porque reconoces los sentimientos que están viviendo los
personajes. La historia es honesta, porque a muchos narradores
les da miedo revelar demasiado de sí mismos y verse vulnerables.
Pero en la historia de The Land Has Eyes logro dejar ver
muchas cosas acerca de lo que es crecer en esa islita y que te
pasen las cosas que me pasaron a mí y a mi familia.
Aunque la protagonista de la historia es una niña, ella
representa la sensibilidad y las emociones mías cuando
era chiquito. La única razón por la cual hice que
el personaje fuera una niña fué para evitar que
la historia se quedara en lo autobiográfico, necesitaba
crear cierta distancia para hacer una historia basada en mi experiencia
pero que tuviera una vida propia. Y creo que eso ha funcionado
en esta historia.


Haciendo Films
RT: ¿Como fué el trabajar con tu esposa
en este proyecto? Yo leí una entrevista en la que Jeanette
decía que durante el rodaje ella se mantuvo a cierta distancia.
VH: Sí. (Ríe) Bueno, la verdad es que fué
muy difícil. Es como ese dicho, "no le pidas a tu
pareja que te enseñe a manejar" (ríe). Fué
muy difícil trabajar juntos porque nos acabábamos
de casar, así que todavía había muchos puntos
en la relación que teníamos que negociar y resolver.
Y a pesar de esto nos embarcamos en un proyecto que implicaba
una serie de retos adicionales
Creo que a ella le preocupaba
a veces que la película no encontrara un público
afuera de la isla. ¿Ves?
Porque yo estaba decidido a hacer una historia muy específica
culturalmente y quería que fuera hablada en el idioma de
Rotuma, pero había mucha gente que quería que se
hiciera en inglés para alcanzar a un público mas
amplio y abrirle puertas comercialmente. Sin duda fué el
reto mas grande que enfrentamos. Yo pensé que nos íbamos
a divorciar. Seguro han habido parejas que terminan divorciadas
por trabajar juntos en una película. (Ríe).
En nuestro caso lo que logró la película fué
unirnos más. Mi esposa nunca había estado en una
isla del Pacífico
y el haber venido con un equipo
de producción internacional, cada quien con su ego y sus
intereses y yo era el único que hablaba el idioma
nos hizo ver cuales eran nuestras destrezas y cuales eran nuestros
puntos débiles. Y cómo podíamos trabajar
mejor en el futuro. Por ejemplo en vez de obsesionarnos con controlar
la situación, podíamos hablar más sobre distintos
aspectos del trabajo
nos ayudó a sentirnos más
cerca el uno del otro, porque sobrevivimos la terrible, terrible
aventura de hacer una película juntos. Y ahora que está
terminada la película es como nuestro bebé. Cuando
se la mostramos a la gente les decimos "¿No es divina?"
(Ríe) Y a veces nos dicen "Pues no tanto", y
nosotros les decimos "Está bien".
RT: ¿Cuál es tu próximo proyecto?
VH: Bueno, espero que no sea mala suerte hablar de esto.
He estado dedicado a dos proyectos muy distintos últimamente.
El primero es una especie de comedia, que toma lugar en Rotuma
Pero últimamente estoy mas dedicado a un proyecto que filmé
en Fiji que explora la tensión racial que existe entre
los habitantes de Fiji y de la India. El título con el
que estoy trabajando ahora es Roti and Fish (Roti y Pescado)
porqué a los Hindúes les gusta comer el pan que
llaman roti con curry, y a los de Fiji le gusta el pescado
con lola, que es una crema de coco. Hay dos personajes,
un niño hindú y una niña de Fiji que se han
escapado de la casa, son adolescentes y viven con una pandilla
en el centro de la ciudad.
RT: ¿Hay algo que no te haya preguntado acerca
de toda esta experiencia, o sobre tí, que quisieras mencionar?
VH: Talvez esto, me gustaría poder decirle a otros
indígenas-de las islas del Pacífico-"Mire,
si usted quiere hacer una película en su idioma, con su
gente, así no haya aprendido a hacer cine en Hollywood,
lo puede hacer. Puede hacer una película así no
tenga mucho dinero. ¿Bueno? " En cierto modo gracias
a la tecnología digital el cine es un medio mucho más
accesible ahora. Así que me gustaría ver muchos
más indígenas, sobre todo nativos del Pacífico,
contando sus historias en su lengua, en la pantalla grande, para
un público internacional.
RT: Ojalá que se dé.
VH: Ojalá.
RT: Gracias por tu tiempo.
VH: Gracias a tí Reaghan. Fué un gusto.

Créditos
Fotográficos: Vilsoni
Hereniko - cortesía del director; Viki inspirada por la
Mujer Guerrera- de The Land has Eyes/Pear Ta Ma 'On Maf;
Vista de la isla de Rotuma - de The Land Has Eyes/Pear Ta Ma
'On Maf; Viki sola en su jardín privado - de The
Land Has Eyes/Pear Ta Ma 'On Maf; Viki siendo interrogada
por el Juez Clarke - de The Land Has Eyes/Pear Ta Ma 'On Maf
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