Mayo 2006
El Largo Camino Hacia la Comunicación Propia
por Amalia Córdova, Centro de Cine y Video, Centro
de Cine y Video, MNIA.
Amalia Córdova: ¿Nos puedes decir de dónde
eres?
Mariano Estrada: Soy de la parte sur del país de
México. Hablo una lengua indígena que se llama Tzeltal,
una de las 57 lenguas que existen en México, según
las estadísticas, aunque algunos dicen que son 62. Es mi
lengua materna, aunque no la domino del todo pues por causas ajenas
mis padres bajaron a la ciudad; dejaron el pueblo originario de
los tzeltales. Y entonces al llegar a la ciudad se empieza a perder,
ya lo poco que podían transmitir mis padres fue precisamente
lo que alcancé a aprender.
AC: Pero también tu hablas o entiendes otras lenguas
ME: Afortunadamente me tocó la posibilidad de convivir
aún con otras culturas y otros pueblos, que se fueron a
vivir a la ciudad. Desde que crecí tuve la fortuna de convivir
con otros pequeños y su lengua se vuelve una más
de tu lenguas. La gran ventaja es que creces y vas desarrollando
la práctica, y nos queda casi tanto como mi lengua. Nosotros
valoramos eso, que alcanzamos a dominar otra lengua más.
El castellano es también otra lengua que también
por fortuna o necesidad tuvimos que aprender. Entonces domino
tres leguas perfectas y una que otra lengua por ahí que
también alcanzo a entender pero no a comunicarme fácilmente.
En mi región se aprovecha al máximo esta cercanía
y ayuda al papel que estoy haciendo como comunicador indígena;
si se trata de un pueblo que logra conservarse como pueblos tzeltales
o choles, a mí me toca entrar fácilmente, convivir
con ellos y comunicarme con ellos y eso facilita mi trabajo.
AC: ¿Y cómo nace tu trabajo como comunicador
indígena?
ME: Mira es un poquito larga la historia. En cuanto a
producir videos, hace casi 14 años que estoy trabajando
con este tipo de equipos. Pero realmente es mucho antes el trabajo
que tenía con las comunidades, precisamente de hacer comunicación;
o sea nos comunicábamos a través de pequeños
escritos - exigirle por ejemplo a las autoridades del gobierno
municipal, estatal o federal que sean atendidas las necesidades
prioritarias.
Cuando uno quiere tener comunicación con la ciudad o con
el exterior, se vuelve mas difícil cuando estas más
retirado. Esto obligó a las comunidades a pensar de que
necesitamos que alguien- como los gobiernos destinados para atender
justamente esto -para atender a las comunidades.
Vivimos en un país donde estamos pagando impuestos y debería
ser para el bien común de la sociedad. Sin embargo las
autoridades no estaban llevándo a cabo eso. El presidente
municipal que fuera electo-sea quien sea con una mínima
preparación-no ha alcanzado su superación como persona,
se acomoda en la política, y realmente no es como para
atender las necesidades de las comunidades; más bien aprovecha
al máximo el impuesto para salir de la miseria. Y eso es
lo que han estado haciendo.
Y eso es lo que la gente le empezó a molestar. ¿Cómo
es posible de que este señor entra al poder supuestamente
a atender las necesidades de las comunidades sale y nosotros seguimos
igual? Pero así fue año tras año, autoridad
tras autoridad, y dijeron, nosotros vamos a organizarnos, hay
que exigir al señor que llegue que cumpla con su trabajo,
que realmente trabaje para el pueblo, que no es una cosa fuera
de la constitución. No es más que control de lo
que dice su ley, porque están obligados a atender
a las necesidades de las comunidades.
Por ejemplo, cuando iban representantes de la comunidad a presentar
su solicitud ante estas autoridades, llevaban su solicitud por
escrito y no eran tratado ni siquiera como personas, sino como
animales. Les decían: "No pues, es que estás
sucio, estas mugroso, no te bañas, hueles feo, tienes pulgas
en la cabeza y cucarachas... Para que te pueda atender el presidente
pues tienes que esperar ahí, y ahorita preparo mi fungicida..."
Entonces van fumigando a la persona! Y eso indigna mucho. Si a
pesar de eso, logran ver al presidente, éste le dice "ahorita
no tengo tiempo para atenderte ahora, ven después, ven
tal día." Y regresan de vuelta y lo mismo, se repite
la misma historia, y así pasan los años, hasta que
termina el cargo y se va. Y la solicitud queda pendiente.
Entonces ¿que tenemos que hacer? Si de esta manera no
nos hoy en día, no nos hacen caso, tenemos que hacer algo.
No le pasaba esto sólo a una comunidad, si no que le pasaba
a todos los que llegaban. Se juntaron todos y organizaron el primer
movimiento social en esa región y derrocaron al presidente
municipal que estaba entonces. Claro, hubo gases lacrimógenos,
macaneos, heridos, detenidos, pero eso aun les fortaleció
porque dijeron "si es así como nos quieren tratar,
tenemos que seguir, y no importa que nosotros perdamos la vida
exigiendo lo que por derecho nos corresponde."
Así empieza la lucha en los '80, que ya mucho antes ya
se venía planteando. Lo que acabó terminando de
indignar fue de que uno de los compañeros indígenas,
José Daniel López, por el '86, salio de su comunidad
se fue a la ciudad a vender maizito, como para hacer un intercambio;
o sea vendes tu maíz, o tienes plata o tienes dinero y
con ese dinero compras jabón, la sal , lo indispensable
para la casa. Vendió el maicito, los policías del
pueblo lo estaban siguiendo y fue a comprar un animalito. Entonces
se fue a buscar el animalito y lo agarran a macanazos al pobre.
Así fue como fue matado el pobre compañero. Y no
pasó nada, nadie dijo nada, todo el mundo vió pero
las autoridades no castigaron al criminal en este caso, pues eran
los policías, era gente que trabajaba para ellos. Eso es
lo que mas causó coraje. Entonces fue justamente en esos
años cuando se levantó la primera movilización
y derrocaron el primer presidente.
Creando puentes
Ya en esos años yo tenia como 14 años. Me interesó
todo lo que estaba aconteciendo, no tenia estudios, apenas sabía
leer, no había una escuela que funcionara perfectamente
en la comunidad donde me tocó nacer. Había una pequeña
escuela en que llegaba el maestro, atendía dos días
a la semana y luego no regresaba en un par de meses. Entonces
yo no sabía más que deletrear algunas palabras.
Eso fue tal vez lo que me motivó a buscar otro espacio,
no para aprender, sino para poder ver que es lo que estaba pasando.
Averiguando, pregunté adónde se podía encontrar
con un grupo con un trabajo social, y fue cuando me encontré
con esos compañeros que estaban justamente luchando por
sus derechos como pueblo. Ingresé con el grupo, me empezaron
a conocer, participaba en sus reuniones y asambleas, a tener una
cercanía cada vez mayor con esas comunidades. Hoy supongamos
que son 40 comunidades que aún existen, pero entonces eran
200 o 300 comunidades exigiendo que sean reconocidas y atendidas
sus demandas.
Así fue como empecé a incursionarme en ese trabajo,
porque entonces la pequeña labor que yo hacia yo no representaba
ninguna comunidad, pues yo era un chamaco. Todos los que estaban
ahí eran autoridades, representantes de cada comunidad,
jefes de cada comunidad. Sabían perfectamente lo que estaban
haciendo y yo no más a ver que aprendo, el único
chamaco que estaba ahí metido! Y fue como empecé
a tratar de hacer algo, ayudar en algo hacer, barriendo el lugar
de la reunión, trayendo agua para los que trabajaban en
la reunión, pasando mensajes, o escribiendo pequeños
comunicados ahí y mandando recados de una comunidad a otra
comunidad, de un compañero a otro compañero, algo
por el estilo.
Fue como empecé a madurar y fueron 7 años muy duros
de movimiento fuerte entre marchas y plantones, y para 1992, cuando
andaba yo por los veinte años más o menos, nos tocó
una invitación de una dependencia de gobierno que tenía
un proyecto de regalarle equipo audiovisual a organizaciones indígenas
para rescatar la cultura.
Llegó la convocatoria a nuestras manos, lo discutieron
como organización, y ellos no estaban como para ir a un
taller para aprender a manejar cámaras. "¿En
qué va a beneficiar a la comunidad? Eso no ayuda en lo
que estamos haciendo como autoridades, como representantes, como
ancianos o como jefes, eso no ayuda, por lo tanto, aquí
está el jovencito, pues nombramos a éste,"
y entonces había otro muchacho "...y pues también
tú- dos chamacos ahí, ustedes váyanse al
taller este a ver que aprenden." Mientras ellos estaban en
un plantón, exigiendo lo mismo de siempre.
Nosotros andábamos en el taller aprendiendo a manejar
la cámara, tratando de aprender como funciona esta cosa;
nosotros no sabíamos que era una cámara. Fotográfica
tal vez en algún momento la hemos visto, pero una cámara
de video que habla, ¿qué? Ni idea. Estábamos
tratando de relacionarnos con este nuevo equipo y fueron dos meses
de taller de conocimiento en cuanto de manejo técnico.
Cuando estábamos en el taller, supimos que habían
disuelto la manifestación con elementos de policía
estatal, ya no municipal. Llegaron y macanearon y golpearon a
los compañeros. Y se los llevaron a la cárcel encerrados.
Justamente en eso nos dicen que tenemos que salir e irnos a las
capital, a que el gobierno sepa lo que estamos haciendo. Que se
entere el mundo, porque es vergonzoso lo que nos esta pasando.
Alguien tiene que oír, alguien tiene que saber por lo menos
nuestro dolor. Es casi una aventura pero la única alternativa
que quedaba porque por donde más
Se decidieron andar a pie, fueron casi 1300 km del lugar donde
estaban hacia la capital de la república. Fueron 60 días
de caminata, y justamente el primer día que partieron nosotros
habíamos terminado el taller de manejo de cámara.
Habíamos regresado a nuestro lugar de origen con el equipo,
sin comisiones, no más el compromiso de hacer el mayor
registro posible, y bueno
. así fue como empezamos
a cubrir el primer trabajo como comunicador indígena.
Y para qué pues, queremos una cámara, ¿verdad?
sino que para registrar eso.
Entonces tuvimos que salir al alcance de los compañeros
que ya habían partido. Los alcanzamos, cubrimos casi un
par de semanas, tuvimos que retornar para mostrarles a los compañeros
que quedaron ahí como va el caminar de estos otros compañeros,
porque pues todos eran señores con compromisos sociales;
me refiero que tienen familias, hijos, esposas, o algún
cargo en la comunidad. Y dentro de la comunidad nadie sabia como
andaba la marcha. O sea, la prensa no te informaba realmente lo
que estaba pasando. Entonces fue prácticamente el papel
que nos tocó, hacer de un puente entre este movimiento
que había salido desde su lugar de orígen para comunicar
con los otros como iba caminado.
Xinich: La Hormiga
Así fue como tomó el nombre este grupo, que es
Xinich, una hormiga, una especie de comparación
lo que pasa con un hormiga: ves un pequeño hormiguero y
parece de que no hay nada, lo destruyes, sin embargo, sale por
abajo más y más y más y no los acabas de
matar.
Así fue como empezó mi trayectoria como comunicador
indígena y hasta ahora es lo que he sentido que he estado
haciendo. O sea no he cambiado- tal vez un poquito mejor, he mejorado
el estilo, en cuanto a técnica, el arte- pero en el sentido
fundamental, el propósito, el objetivo principal de los
trabajos es contribuir al trabajo comunitario, al trabajo del
pueblo, de la región donde me corresponde.
Por lo tanto los materiales que hacemos siempre estamos tratando
de pensar de que logren entenderlo compañeros de afuera-
como comentábamos nosotros funcionamos como un puente entre
las comunidades y el exterior. Lo que pasa afuera, bajamos a las
comunidades. Lo que pasa en las comunidades, lo pasamos al exterior.
Ese es un poquito el papel que sigo haciendo.
AC: Y ahora ¿qué te ha parecido estar de
selector del festival, viendo trabajos de los compañeros?
ME: Estamos tratando de dar lo mejor que podemos porque
creemos que son materiales de altísima calidad. Ha tomado
mucho vuelo lo de la comunicación indígena, no sólo
en una región del país, si no que en la mayoría
de los países de América Latina y del Norte. Hay
comunicadores indígenas que están sacando más
y más producciones hechos por ellos mismos, que valoran
lo que están haciendo, que tratan de impulsar el esfuerzo
comunitario de su región, valorando sus derechos como pueblos,
impulsando su autonomía.
Hay una gran cantidad de trabajos, y uno que otro que se aventura
en tratar de imitar una película estilo Hollywood, ¿verdad?
Pero bueno, ya se respeta pero creo que la gran mayoría,
el 90% si no me equivoco, está dedicado a hacer el trabajo
que compete con las comunidades, que tiene que ver con un fin
productivo, el trabajo que hace uno... porque un poquito hemos
aprendido de que los programas de televisión, los video
clips, las novelas, las películas ficticias, imaginarias,
te logran divertir pero logran olvidarte de tu realidad, ¿verdad?
Y nosotros todo lo contrario, tratamos de no olvidar, sino apoyar
esta realidad que está y a ver cómo la hacemos para
que entre todos, salir adelante, ¿no?
AC: ¿para terminar, nos hablas un poquito del trabajo
dentro de las comunidades?
ME: Hemos hecho varios materiales pues también
tenemos que cumplir con el compromiso que se tiene de tratar de
aterrizar las informaciones que conseguimos por fuera, a las comunidades.
Entonces tenemos un trabajo muy tenso, bastante cargado para nosotros,
de visitar a las comunidades. Tenemos ya programados anticipadamente
los días y los meses que vienen- por lo menos los dos meses
siguientes ya están calendarizados.
Y estamos dándole mas y mas importancia a la difusión
de los materiales. Llevamos un equipo de discusión a las
comunidades. Tenemos afortunadamente una beca que logré
conseguir con una fundación. Me hice de un equipo grande,
aunque me habían dicho que yo podía quedarme con
el recurso para divertirme quizás, pero jamás pasó
en mi mente que yo agarraba el dinero para eso. Si hay un pequeño
recurso lo aprovechamos al máximo para poder reforzar lo
que estamos haciendo como grupo. Entonces les pedí que
me autorizaran para comprarme los equipos y me dicen: adelante.
Entonces ellos están decidiendo sobre eso y compramos los
mejores equipos posibles para la traducción, difusión,
y ahí fue donde obtuvimos el equipo de difusión
y contamos con lo necesario, vaya.
Al principio fue antes de este equipo nuevo que tenemos. Hacíamos
ese trabajo pero a través de pequeñas televisores
de 12" cuando mucho, 16". Aún así andábamos
cargando, íbamos a las comunidades para proyectar y difundir
los materiales. La gente llegaba, pero tal vez luego se molestaban
por que no alcanzaba a ver o a oír lo estaba pasando allá,
porque se amontonaba la gente, y bueno, nos dejaban a medias y
se iban. Y eso como que nos obligó a equiparnos mejor y
ya ahorita tenemos una especie de pantalla grande y eso hace que
las comunidades estén cada vez más interesadas cada
vez más están solicitando ellos mismos que los vayamos
a visitar con producciones tanto de ellos como de fuera, pero
que sirvan para animar y fortalecer su trabajo. Y nos sentimos...al
menos yo estoy satisfecho con lo que hago y hasta ahí no
mas.

Créditos
Fotográficos: Mariano Estrada Aguilar
- photograph by Tim Warner
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